Bahía, las bochas, la historia.

Fue una de esas jornadas históricas, las que cuando miramos el calendario aparecen remarcadas por lo que representan para nuestro deporte. Bahía Blanca volvió a ser sede de un argentino luego de tres décadas. Sí, 30 años pasaron para que la ciudad, que es cuna de grandes bochófilos, cobije el torneo central del calendario de la Confederación Argentina de Bochas. Y en esta parte de la línea histórica se cruzaron las lisas y rayadas con la difusión. Porque fue la primera vez que las finales de un certamen se difundieron por televisión para todo el país, con la transmisión central de DeporTv replicada en sus diferentes redes. Y el público le hizo un guiño a esta ocasión de mostrar que somos muchos, y que clamábamos al unísono pidiendo nuestro lugar. Diego López jerarquizó la emisión con su talento y su sapiencia en los relatos, acompañado de Franco Martin en los comentarios y quien fue el encargado de contextualizar para todos los televidentes.

Vamos a lo deportivo. La Pampa dio el batacazo con el joven Alejandro Urquiza entre los singlistas. En la finalísima – todas disputadas en el plástico de Barrio Hospital – batió 12-6 a Alejandro Capra de Chaco. En duplas, en un cerrado desenlace, festejó Córdoba con Matías Peralta – luego reemplazado por Pascual Ramírez de gran juego – y Omar Serrano. En el match decisorio, dieron cuenta del local Bahía Blanca por 10-7, partido que concluyó por tiempo. Los bahienses, protagonistas de una semi inolvidable también, tuvieron en cancha a Fabián Tolosa y el interminable y vigente Danilo Escobar. El relevo fue Juan Pablo Urra, en un torneo que quedará marcado también para la querida familia Urra ya que homenajeó a Guillermo. Y en tríos, juego que abrió la jornada dominical, fue Caroya la que se llevó la corona, repitiendo lo logrado una semana atrás en el Panamericano de Colonia Rosa. Fue 15-4 ante Buenos Aires para los dirigidos por José Luis Liborci.

El tiempo de las bochas.

Siempre lo dijimos y sostuvimos hasta el hartazgo que nuestras bochas, concebidas tal como se viven en los abiertos interclubes o en el día a día, nunca llegarían a la televisión. Porque no se puede programar un partido que puede durar media hora o cuatro horas. Por eso, este formato – cuestionado por cierto – de jugar por tantos o tiempo, lo que ocurra primero; fue uno de los factores que permitieron nuestra llegada a la pantalla chica. El otro fue el trabajo dirigencial bahiense, apuntalado por Provincia y la CAB, para que el sueño sea realidad. Seguramente, en alguna estrella, Alberto Limardo también celebrará esta conquista, este logro, para el cual tuvo que aguantar palos y palos (dialécticos, obviamente), él y la dirigencia.

Hoy, más que nunca, gritamos todos: Vivan las bochas!!!

Las fotos de los campeones.