El toque francés.

La charla con el colega Guillermo Alfieri (que derivó en la nota sobre «Virulazo») tuvo un capítulo más. Adjunto a una foto vino su pregunta: ¿conocés este accesorio que utilizan en el sur de Francia para jugar a las bochas? Y mi respuesta fue un no rotundo, ya que era la primera vez que lo veía en mi vida bochófila.
«Lo heredé de mi viejo que era un amante del juego de bochas. Cada vez que pasábamos por una plaza era una parada obligada y se quedaba largo rato mirando» me contó. Y al toque vino un artículo para entender de que estábamos hablando.
El toque francés.
El Francia, el juego de bochas se llama «Petanque«, que viene de las expresión «pè(s) tancats» (pies juntos), porque desde posicion lanzaban las bolas los pioneros, en el distrito de La Ciotat, pegadito a Marsella, allá por 1907.
Hoy es muy común ver en plazas, playas y canchas , sobre todo de la coqueta zona sur francesa (Provence y Costa Azul) a jugadores que portan un accesorio conocido genéricamente como «Stylo-Telescopique», algo asi como «Lapicera telescópica».
Tiene en efecto, el tamaño y la apariencia de una lapicera con capuchón.
En un costado, la presunta lapicera tiene dibujada una regla que marca, con rayitas, milímetro a milímetro, un total de 10 centímetros.
En el costado opuesto se detallan sus tres funciones: «Stylo (lapicera) mesurer (medidor de distancia) ramasse boules magnetiques (recogedor de bochas magnetizadas). 
Esto es asi, porque los aficionados juegan a la petanque con bochas metálicas y no de madera.
Entonces, iniciado el juego, lo utilizan de este modo:
– Cuando hay polémica sobre cual de las bochas arrimó mejor, y el ojo humano no es suficiente para cerrar el debate, miden con la regla antes mencionada.
– Una vez lanzadas todas las bochas, usan la lapicera para ir anotando el tanteador.
– Y para recoger las bochas -eviatando que los mas veteranos se agachen y levanten bochas pesadas- quitan el capucho de la lapicera y desde su interor extraen una fina barra metalica extensible con un potente iman en la punta. Erguidos lo dirigen hacia la bocha, esta se pega al iman y así las alzan, una por una.
El distinguido accesorio se consigue, como oferta,  por 8 (OCHO) euros (segun la inestable cotización argentina, unos 380 mangos al 15/03/2019), segun se puede apreciar en esta publicacion.



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