Desandamos los pasos dados por los triunfadores en el nacional Ceres 2017 «MundoBochas», los diferentes caminos recorridos para llegar a la coronación el domingo 8 de octubre.
Tropezó al comienzo.
Cristian Adrián Zapata cayó en el «Grupo de la Muerte», junto a Pretto, Premat y el local Alan Natali. Precisamente con este último se midió en la 2 de Hersilia protagonizando un juego parejo pero que de mitad de partido en adelante fue para el santafesino. Culminó 15-9 abajo el del Chaco y desde ahí en adelante no tenía margen de error. Se repuso, en el Bochin de Selva, ante Premat de Entre Ríos mostrando un implacable 15-1. Y por el segundo boleto a cuartos, en la zona B, se tomó revancha de Alan y le ganó 15-5.
En cuartos cruzó con Mariano Flores de Metropolitana al que derrotó 15 a 8. Y en semis, también fue implacable ante Lucianito Hecker de La Pampa, venciendolo 15-4 en 25 de Mayo. La final, la reedición del juego de 2015 ante Pretto y el 15-12 que lo llevó a gritar campeón por tercera vez desde que volvió al país tras su paso por las bochas brasileñas: Tucumán 2011 (derrotó en la final a Alberto Mejías), San Francisco 2012 (consagrándose frente al entrerriano Néstor Cergneux) y Ceres 2017 (ante Nico Pretto).
Su primer partido. En Hersilia ante Natali.
Con Basualdo y Antivero para gritar bicampeón.
Cayó en el debut la dupla bonaerense ante Santiago del Estero, frente a Emanuel Silva y Rubén Díaz por 15-5. Tuvo fecha libre en la segunda por haber caído en la zona C, la de 3 equipos. Y para clasificar venció a Santa Fé en 5.
Por cuartos hubo un cruce de aquellos: Noroeste el local lo esperaba con Maldonado y Serrano. Y ya con Basualdo y Antivero en cancha (antes lo habían hecho Lis y Romero, los campeones provinciales) mostraron pergaminos y con un 15-8 se alzaron con un juego dificilísimo.
Después, en semis, tuvo que batallar duro para sacarse de encima a los misioneros, de gran torneo. El tanteador mostró un parejo 15-13 final que los depositó en la finalísima. Allí, ante Córdoba y por 15 a 5 volvieron a subirse a lo más alto del podio.
El bochazo de Ismael. La bocha va en el aire sobre su cabeza. Partido clave ante Noroeste.
Pasó bien la zona y tuvo un trabajoso partido en cuartos para encaminarse al último título.
La última consagración, por una cuestión de programación, fue la del trío. Lo ganó la Noroeste, que tuvo un camino complicado para poder celebrar y desahogarse. Primero fue claro ante Misiones y le ganó 15-2 en 25 de Mayo. Luego hizo lo propio con Buenos Aires y le ganó 15-3.
Pero llegó el crucial cotejo ante Córdoba. Farías, Maldona y Serrano (luego ingresó Natali) estaban 9-3 y llegó la mano de inflexión. Tres bochas en la mano pero panorama oscuro. El técnico Trionfetti decidió tirarle al bochin. Lo reventó Omar y le dio vida a la escuadra local que de ahí en adelante no le dejó tocar el bochin a los cordobeses.
La semi fue también un duro partido ante Entre Ríos en la 1 del CACU. Y la final, la que le dio el oro, llegó ante Buenos Aires con un Omar Serrano rompiendola.
Pidió minuto y empezó a dar la histórica remontada ante Córdoba.