Mar del Plata ya vive su fiesta.

Representantes de la geografía bochófila nacional fueron llegando a «La Feliz» durante el viernes para ser parte del individiual de segunda y tercera categoría que organiza el Club Atlético General Urquiza.

Arrimes y bochazos durante la tardecita en las sintéticas del club de calle Tucumán para ablandar los músculos y entrar en ritmo bochas post viaje. Por la noche, el punto de encuentro es la pizzería Gino, también en el mismísimo club.

Allí en una especie de bienvenida se van conociendo y saludando los bochófilos, y de pronto aparece uno de los homenajeados. Con la misma estampa y presencia de las épocas en que recorría las canchas, el gran César Alfonso Colantonio recibe a cada paso las muestras de afecto y respeto. El otro homenajeado, el zurdo, y hablo de otro grande, Arístides Roldán, anda con unas nanas y no puede dar el presente. Se estrecha en un abrazo el «Gringo» con Daniel Tomas, el olavarriense que fue mundialista en los ’80. Luego el gran César saluda a Martín Aristain, quien hace unos días volvió del mundial de Alassio. ¿De que charlan? De bochas, obviamente.

A los postres se entregan presentes y también brinda unas palabras el presidente de la federación bonaerense. José Gianolli saluda la idea de este torneo, alienta a los organizadores y aprovecha para mostrar orgulloso los logros que va teniendo su gestión. «Asumimos en marzo del año pasado con 29 asociaciones, 1700 jugadores, 30 chicos.. Hoy ya somos 39, tenemos 2800 jugadores, pasamos el centenar de chicos…» y ahí se detiene, a pedir que se trabaje por ellos, por el futuro de las bochas. Y muestra, en los nombres de Aristain, de Belén Pagani, de Guadalupe Serantes – todos seleccionados en este 2019 para vestir la camiseta argentina – el espejo que hoy tienen los chicos bonaerenses.

La noche se va cerrando, en cada mesa rueda dialécticamente una bocha, esa pasión que nos agrupa una vez más. Y esos «locos» que son Chiapello y Machioli – los mentores del torneo – muestran la satisfacción de haber reunido a alrededor de un centenar y medio de deportistas.

Será un fin de semana a pura bochas. Mar del Plata, hoy, está feliz.




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