Dialoguitos en el Bar. Parte 13. Youtuber.

La muchachada se junta una vez más. No tanto con la frecuencia de antes, pero siguen en contacto. “Los compromisos sociales. Estos telefonitos del ortis y lo duro que está todo”. Así profetizó y resumió el Bocha al entrar a lo del Cordobés. “Antes veníamos a una hora y listo. Nos juntábamos todos. Ahora estamos todo el día en contacto, pero no nos vemos las caras…Tiempos modernos….”.

Carlitos: Y si… (este es el nostálgico, el que evoca a cada paso que “todo tiempo pasado fue mejor”); mirá ahora. Son perdices como corren pa bochar….Antes tres pasos sin pasete y bajo mano. Listo, se terminó el tema.

Bocha: Ta bien Carlitos, pero antes también discutían si tiraba en el cuarto, si hacía pasete para ganar unos centimetros. A ver (piensa y los otros esperan su opinión) mientras vos no te pases, está todo bien. A mí también me gustaban los tres pasos, de hecho yo tiro tres paso y bajo mano.

Gustavo: (interrumpe áspero como siempre) La tirás lindo pero no le pegás diría el zurdo Roldán…

Bocha: Decía que hay un reglamento y hay que respetarlo. Lo que no me gustaba de antes Carlitos era esa ceremonia de los dos pasos para arrimar. De que si le errabas de lugar, al no poder mover el pié, tenías que volver atrás.

Gallego: Pues como era la que contaba tu tío Bocha.

Bocha: Ah…la del santiagueño. Tiró el bochín el puntero, quedó justo al medio de la cancha. Hizo los dos pasos pegado a la tabla y cuando iba a arrimar el compañero le dijo “hummm, de ahí no creo que venga”. Volvió a hacer los dos pasos, un poco corrido, unos centímetros nomás. Y cuando la iba a largar otra vez “hummm, no me gusta de ahí cumpita”. Y así lo fue paseando por toda la línea de arrime. Hasta que harto de estar harto, como dice un amigo, dejó la bocha en la cabecera y se fue pal lado del bochín.” ¿Qué pasa cumpita? “, preguntó; a lo que el otro respondió “Tirale al chico, no viene de ningún lado la bocha…”

Cordobés: Buenas buenas, que les sirvo.

Bocha: Un café y cinco sorbetes, como está la crisis…

Cordobés: Mejor ni hablar, no entra un alma acá. Ayer lo único que tuve es gente mirando para adentro.

Gustavo: Che, me acordé, el que es áspero como yo es el árbitro Delgado, que manía que tiene de corregir los errores ortográficos…En Facebook, en Twitter…

Bocha: Ah, mi amigo Fabián, el de la Bahía Blanca como le gusta decir a él. Y encima que hoy se escribe para el ortis…En los grupos de WhatsApp, ni te cuento. Encima está el corrector ahora. O sea, hay menos probabilidades de error.

El Cordobés sirve la vuelta. La charla sigue. Y el Gringo sigue, sin aparecer.

Gustavo: Ayer me llenaron el WhatsApp, todos saludos por el Día del Bochófilo. ¿Es el 12 de octubre?

Carlitos: Hace años que quedó ese día para la celebración.

Bocha: Disiento pero no puedo ir contra la costumbre. Para mí el Día del Bochófilo es el 4 de octubre, el día que Raúl Basualdo conquistó el primer título mundial para Argentina. Pero bue…costumbres son costumbres.

Gallego: Pues, festejemos el 4 nosotros entonces.

Gustavo: Y el Gringo, ¿ande está?

Bocha: Ni idea, me dijo que estaba ocupado.

Gringo: Ma, buenas y santas. Perdón la tardanza.

Bocha: ¿En que andas Gringo?

Gringo: Curso de Yutuber.

Carlitos: ¿De qué?

Gringo: Ma, Yutuber, esos que hacen los pibes. Estoy haciendo un curso con toda la changada del pueblo.

Bocha: Ah…bueno…Nos tapó el agua muchachos….

Gringo: Ma no sabés lo bueno que está. Ahora estoy dejando el feibu. Istagram (así lo dijo) es la nueva onda. Así que quizás mañana sea influencer…Los cagué con esas palabras, ma, los dejé boquiabiertos eh.

Bocha: Pará, pará (interrumpe), deja el mundo como está, vamos a hablar de bochas muchachos.

Gringo: Ma,¿ novedades?

Bocha: Todo medio tranqui muchachos. Esperando el argentino de mayores. Es ahora en noviembre.

Gringo: Ma ¿y donde es?

Bocha: Concepción del Uruguay, Entre Ríos.

Gringo: Ma, ta bien, vamos a tener que ir.

Gustavo: Ahí no digan bochín o chico eh. Los entrerrianos le dicen “mingo”.

Bocha: Claro. Tenés razón. Les cuento una que me acordé ahora. Año dos mil me parece. Fui con mi amigo Chiapello a Concordia. Argentino de tríos. En esa época el individual era para Semana Santa. En agosto maso el de parejas y en noviembre el de tríos. Por Capital jugaba de bochador un tal Claudio Toniolli, le pegaba bien el loco. Hoy dirigente de Zárate y Provincia. Mirá lo que me acuerdo. Ahí escuché la palabra “mingo” por primera vez. Y ví algo que nunca lo volví a ver.

Gallego: Pues, ¿qué cosa?

Bocha: La idolatría de la gente para un jugador local. En Entre Ríos de puntero jugaba Ricardo Luna. “Ricky”, así lo llamaba la gente. Estadios siempre llenos. ¡Pero siempre eh! Y el Ricky arrimando y arrimando. Y haciendo notas para la tele, la radio. La gente que lo ovacionaba cada vez que entraba a la cancha. De locos…

Gringo: Ma, eso porque no me viste a mí en La Flor.

Bocha: Nos sigue tapando el agua… Me las pico muchachos.




A %d blogueros les gusta esto: